Entrevista Alberto Morán, autor de El Rey Trasgo

En esta ocasión, desde Manhattan Cómics hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Alberto Morán, autor de las novelas El Rey Trasgo: La Ciudadela y la Montaña y Títeres de Sangre. Este escritor estará presente el próximo 1 de febrero en nuestra tienda, presentando sus obras con motivo de la inauguración oficial de la nueva tienda en Valencia.

Sobre estas líneas el saludo a todos nuestros lectores de este escritor. No os perdáis esta entrevista si queréis conocer más de cerca a Alberto Morán y los entresijos de su obra.

Manhattan Cómics: ¿Podrías presentarte en unas breves líneas para que nuestros lectores te conozcan mejor?

Alberto Morán: Me llamo Alberto y soy un tipo que en vez de prestar atención a lo que debía prestar atención y de avisparse cuando le correspondía, se dedicó a imaginar cosas y a guardarlas en un desván muy grande que tiene dentro de la cabeza. Durante años. Un día como cualquier otro apareció una criatura: traía su propia historia consigo y sin que yo le prestase la llave ni le diese permiso, se coló en ese desván y se adueñó de muchas de las cosas que había en él, incorporándolas a su propio relato. De pronto me encontré con una vida desplegada ante mí en la que se mezclaban aquellas ideas que había acumulado y otras que jamás se me hubiesen ocurrido. “Escríbela”, me dijo el trasgo. Y eso hice.

MC: ¿Pasaste de una afición a una profesión o siempre quisiste llegar a ser escritor?

AR: A pesar de que siempre me ha gustado leer, jamás me había planteado escribir. Nunca. Mi historia no es la de un niño que jura puño al aire que será escritor ni nada de eso. Simplemente acumulé fragmentos de historias, esbozos, imágenes, sin otra perspectiva que la de crearlas y almacenarlas. Hasta que el trasgo las unió todas con un hilo muy negro a los retales que lo vestían y no me quedó otro remedio que darle forma escrita a ese tapiz. Prueba de mi falta de expectativas era mi inocencia: mandé el manuscrito a todas las editoriales de género, incluidas las más grandes; no conocía el mundo editorial; no sabía qué era eso de promocionarse y sigo sin tener ni idea. Un pardillo.

MC: ¿Cómo fueron tus comienzos?

AR: Muy intensos. Al principio la novela iba a ser publicada por Grupo AJEC, que era una editorial de género que cerró al cabo de unos meses de confirmar que publicaría El Rey Trasgo. El editor me permitió rescindir el contrato y, cuando ya parecía que la cosa estaba hecha, me vi de nuevo sin editorial. El cosmos tiene un sentido del humor muy, pero que muy particular.

Tuve la fortuna de recalar en Kelonia unos meses después y a partir de ahí todo sucedió muy deprisa: conocí a mucha gente nueva, descubrí detalles y experiencias, empezaron a llegar las reseñas, los eventos, el feedback… Recuerdo aquellos meses como un tiempo de descubrimiento, personal y de lo que me rodeaba. Una época bonita.

MC: Para aquellos que desconocen la complejidad de ser escritor ¿Podrías explicarnos un poco tu día a día?

AR: Se divide de un modo muy parecido al de la mayoría de la gente: trabajo, responsabilidades, ocio… Solo que cuando dispongo de tiempo, escribo. Aunque en ese momento no se me ocurran muy buenas ideas, escribo. Ya habrá tiempo de revisar, de cambiar, de buscar la pepita de oro entre la arena. Aunque esté cansado, escribo. Un poco a veces, mucho en otras ocasiones. La inspiración te tiene que encontrar trabajando y trato de ser metódico, constante.

Luego toca podar, cambiar y hacer muchos retoques pero, ¿sabes qué? Esa parte me gusta más que la de escribir entendido como “llenar una página en blanco”. Prefiero trabajar sobre algo que ya existe, aunque se haya escrito en una media hora suelta, que desde cero.

MC: Sabemos que las novelas de El Rey Trasgo tienen un lenguaje complejo para tratarse de obras de ciencia-ficción ¿Has necesitado mucha documentación para la creación de la novela?

AR: Documentación específica, no demasiada: para la primera entrega, cosas concretas sobre guerra medieval –armamento, organización, tácticas–; para la segunda, bibliografía específica sobre castillos y las características de las ciudades; para ambas, un repaso a mis libros de psicología para terminar de afinar algunos puntos referentes a distintas patologías. De ahí he sacado detalles que dan riqueza al texto y proporcionan información que, si bien no es central para la historia, contribuye a una ambientación más trabajada. El lenguaje lo extraigo de mis Lecturas, que son bastante eclécticas y de un ambiente, el de mi casa, en el que siempre se ha respirado el aprecio a la cultura, el amor a los libros, el cariño hacia la historia y la psicología.

MC: ¿Hay algún porqué concreto para que El Rey Trasgo sea una pentalogía?

AR: Es la estructura que pide la historia, a mi parecer. Al terminar La Ciudadela y la Montaña tenía claro cómo terminaría la saga, cuál sería el relato de los personajes protagonistas y los acontecimientos clave. Al terminar Títeres de Sangre definí mejor dichos sucesos y qué iba a conducir a cada uno de ellos, introduje nuevas piezas en el engranaje –¿o se colaron ellas solas?– y confirmé aquello de lo que ya tenía una certeza casi total: que El Rey Trasgo pedía una pentalogía. Una presentación, un comienzo, una eclosión, un viaje hacia el final a través de las tinieblas, un clímax… y telón.

MC: ¿Podrías adelantarnos algo de la siguiente novela?

AR: Llevará por subtítulo Para que la noche no nos alcance. Bárbara, la artesana de las tintas de la saga, ya ha empezado a perfilar ideas para la portada en base a las ideas centrales de la misma. La ciudadela y la montaña hablaba del uso del poder y presentaba a los personajes.

Títeres de sangre habla de la manipulación, el odio, de los principios y los sentimientos, a la vez que muestra cómo los acontecimientos se precipitan a una creciente velocidad. Para que la noche no nos alcance tratará sobre la venganza, la búsqueda de conocimiento, la codicia y ese impulso tan humano a conseguir aquello que nos proponemos sin pensar en el precio. Va a ser una historia algo más larga que Títeres de sangre, más tenebrosa, en la que se descubrirán nuevos rincones del continente, nuevos personajes y se revelarán secretos a medida que el mundo y quienes lo habitan continúan caminando, arrogantes e inconscientes, hacia su propia destrucción.

MC: Por otro lado, también nos gustaría saber cómo lector ¿qué te gusta? ¿Puedes dedicar tiempo libre a la lectura por el único placer de leer?

AR: Soy muy ecléctico. De género leo fundamentalmente fantasía, no necesariamente medieval: la ciencia ficción no me entretiene tanto, aunque aprecie la indiscutible calidad literaria de muchas de su obras, y regreso al terror con frecuencia –en la primera entrega de la saga el terror tiene una presencia fundamental e igual de palpable, aunque tal vez más discreta, en la segunda–. Trato de apreciar de cada libro aquello que busca ofrecer: el lenguaje, la historia, los personajes, la atmósfera, los sentimientos. Últimamente tiendo a lecturas que transmitan desazón, tristeza, ambientes duros: Corazones cicatrizados de Max Blecher; el Palacio de hielo de Tarjei Vesaas; Intemperie de Jesús Carrasco.

Por otra parte, una presencia constante en mi biblioteca es la de la mitología, abuela del género fantástico a la que tanto debo: estoy leyendo las Mitologías de Yeats y recientemente he disfrutado con Cuentos orientales de Marguerite Yourcenar y La leyenda de Jaun de Alzate, una obra de Pío Baroja muy divertida y con más de una lectura. Leo exactamente por eso: por el placer de leer. También para aprender, por supuesto, y empaparme de las atmósferas que crean las páginas: no es casualidad que tienda con tanto ánimo hacia la aflicción y lo oscuro.

MC: ¿Has pensado en indagar en otros ámbitos como el mundo del cómic?

AR: Me encantaría. El Rey Trasgo tiene muchos elementos e incluso pasajes enteros que tienen espíritu de cómic, y el lector familiarizado con ambos campos –el de la literatura y el cómic– sabrá verlos. Los he leído toda la vida, los disfruto mucho y varios de sus autores, como Grant Morrison, Mark Waid o Alan Moore, se cuentan entre mis influencias. A día de hoy no estoy llevando a cabo ningún proyecto relacionado en este ámbito y no parece que vaya a cambiar en un futuro inmediato, pero no lo descarto para más adelante y sí es cierto que me gustaría. El cine ni me lo planteo, por quimérico y porque prefiero centrarme en escribir buenos libros, cada vez mejores, que en construir lo que para mí son castillos en el aire.

MC: ¿Tienes algún nuevo proyecto entre manos? ¿Podrías adelantarnos algo?

AR: Estoy escribiendo otra novela de fantasía oscura, alejada de El Rey Trasgo y de lo medieval.

Es una historia breve, con personajes cuyas rarezas pueden hacerlos atractivos para el lector pero los condena a la marginación en el mundo en el que viven: una tierra llena de hollín y niebla en la que todo cuanto queda es la herrumbre, la sangre, el recuerdo y el miedo. Un relato más intimista que El Rey Trasgo, más pequeño. Más duro, incluso.

MC: Por último, ¿podrías dedicar unas palabras a nuestros lectores?

AR: Lectores que solo quieren ser lectores: ante todo, gracias por estar ahí. Hacéis del mundo un lugar menos siniestro. Ojalá conservéis por muchos años la fascinación por la lectura. No la perdáis y sobre todo, no dejéis que os la quiten. Leed lo que os apetezca, cuando os apetezca y sacadle las lecturas que os apetezcan: cuando os den dogma abrazad la herejía y reíros muy alto cuando tachen de indigno aquello que os emociona. ¿Es esto una justificación de la basura, un canto a la pérdida de criterio? No. Perseguid la obra que os fascine más que la anterior y sin daros cuenta, estaréis recorriendo un camino hacia la excelencia. Pero que ese camino sea el vuestro. Ah, y no compréis ebooks por encima de diez euros. En serio, no merece la pena.

Lectores que quieren escribir: buscad la excelencia como el cazador persigue su única comida.

No voy a decir “leed y escribir mucho” porque es como decir “no olvidéis pestañear”: tiene que ser algo tan natural que el acto de recordarlo se convierta en estúpido. Sed duros e implacables, que no crueles –confundir exigencia con crueldad es de gilipollas o de pobres diablos que solo experimentaron lo segundo y confunden términos– y escribid de lo que sabéis, de lo que conocéis, de lo que os emociona. Celebrad el éxito ajeno como si fuese el propio: los triunfos de los demás son baldosas en el camino que recorréis. Escuchad a quienes os critican y absorbed de toda la cultura que os llegue. Conoced a gente sin miedo: aprenderéis de ellas, descubriréis nuevas lecturas y nuevos mundos. Pero no busquéis filiaciones por interés o quizá encontréis en vuestras carnes el cuchillo que ayudasteis a afilar. Pasadlo en grande. Y cuando escribir deje de haceros disfrutar, dadle un final digno a aquello que tantas alegrías os ha dado.

No nos queda más que dar las gracias por compartir todo esto con nuestros lectores ¡Os esperamos a todos el día 1 de febrero en la tienda a partir de las 18:00 horas!

Etiquetado:, , , ,

Un pensamiento en “Entrevista Alberto Morán, autor de El Rey Trasgo

  1. […] recientemente la editorial estuvo presente con uno de sus autores, Alberto Morán, durante una sesión de firmas con gran éxito en Manhattan Comics, que formaba parte de la […]

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: